El huracán Polo se convirtió en uno de los ciclones más poderosos de las últimas décadas en el Pacífico mexicano tras intensificarse de categoría 1 a 5 en menos de 24 horas, un fenómeno que científicos y autoridades calificaron como «verdaderamente notable» . El centro del huracán se mantiene estacionario frente a las costas de Guerrero, a unos 270 kilómetros al sur de Zihuatanejo, con vientos máximos sostenidos que alcanzaron los 260 km/h y rachas de hasta 310 km/h antes de debilitarse ligeramente a categoría 4 en la madrugada del miércoles . Aunque las autoridades mexicanas, encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, han señalado que el ojo del huracán probablemente no tocará tierra y seguirá una trayectoria paralela a la costa, su gigantesca circulación ya provoca afectaciones climáticas de gravedad extrema en cinco estados del país .
Las autoridades mantienen en alerta a los estados de Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Oaxaca, donde se han desplegado operativos de emergencia y suspendido actividades escolares como medida preventiva . En Guerrero, las clases fueron suspendidas para más de 500.000 estudiantes, mientras que en Michoacán se cerraron puertos como Lázaro Cárdenas y se activaron 19 albergues temporales con capacidad para 6.000 personas . El gobierno de Jalisco desplegó más de 200 oficiales de Protección Civil a la costa y anunció la suspensión de clases en 33 municipios hasta el viernes, mientras que en Oaxaca se ordenó el desfogue controlado de la presa Cerro de Oro para evitar desbordamientos . La Secretaría de Marina activó el Plan Marina y el Ejército Mexicano desplegó 1.700 soldados en la franja costera como parte del Plan DN-III-E en fase de prevención .
El principal peligro asociado a Polo, incluso sin tocar tierra, son las lluvias torrenciales que podrían generar inundaciones repentinas y deslaves en zonas de terreno montañoso . El Servicio Meteorológico Nacional pronostica acumulaciones de lluvia de hasta 250 milímetros en costas de Michoacán y Guerrero, así como oleajes de 7 a 9 metros de altura en Colima, Michoacán y Guerrero . Científicos atribuyen la rápida intensificación del huracán al fenómeno de El Niño, que ha calentado las aguas del Pacífico a niveles récord —3,05°C por encima del promedio— proporcionando el combustible necesario para que el ciclón se fortalezca en tiempo récord . Philip Klotzbach, investigador de la Universidad Estatal de Colorado, explicó que «están todos los ingredientes que los huracanes necesitan para volverse realmente fuertes realmente rápido» . Las autoridades recomiendan a la población evitar cruzar ríos y arroyos, preparar una mochila de emergencia y mantenerse atentos únicamente a la información de fuentes oficiales .
