Una nueva denuncia ciudadana difundida en redes sociales ha expuesto la presunta extorsión sistemática de inspectores de transporte en La Habana, luego de que una mujer confrontara a varios funcionarios y los acusara públicamente de exigir dinero a conductores de bicitaxis y triciclos antes de imponerles multas. Durante el enfrentamiento, la denunciante identificó a los inspectores como «los mismos que piden dinero y meten multas», señalando que se trata de personas que ya habían sido señaladas anteriormente por prácticas similares. El video, que se ha viralizado rápidamente, muestra el momento en que uno de los funcionarios le pide que deje de grabarlo, pero la mujer continúa documentando la situación y cuestionando la actuación de los inspectores sin detenerse.

El incidente se produce en un contexto de creciente presión sobre los conductores de triciclos, que se han convertido en un medio de transporte esencial ante el colapso del sistema público en la isla. El gobierno cubano modificó en enero de 2025 el sistema de remuneración de los inspectores, vinculando sus ingresos directamente al número y monto de las multas que impongan, un modelo que introduce un incentivo perverso a la actividad sancionadora. Según los comentarios publicados junto al video, el episodio habría ocurrido en zonas de San Miguel del Padrón y La Virgen del Camino, en la capital cubana, aunque estos datos no han sido confirmados de manera independiente por fuentes oficiales.

Las reacciones en redes sociales no se han hecho esperar, con usuarios que califican el incidente como «corrupción y extorsión en su más pura expresión», mientras que otros expresan escepticismo sobre una posible sanción a los funcionarios involucrados. La cuenta que difundió el material, @guapo_y_fajao, ha hecho un llamado a otras personas que hayan tenido experiencias similares con estos inspectores para que se comuniquen por privado y aporten videos, fotografías o información que permita documentar mejor lo que está sucediendo. La publicación reafirma el compromiso de dar visibilidad y actualizar la denuncia a medida que se reciban nuevas evidencias, demostrando que las redes sociales siguen siendo un espacio para la denuncia ciudadana y la búsqueda de justicia en Cuba.