En La Habana se ha generado atención tras difundirse información en redes sociales sobre el supuesto traslado del pastor Jatniel Pérez por agentes de la Seguridad del Estado de Cuba. Según una publicación atribuida a los usuarios Michel Y Yamilet, el hecho habría ocurrido en horas de la mañana, cuando el líder religioso fue “llevado” bajo el argumento de una posible entrevista relacionada con temas de emigración. El caso ha circulado rápidamente en plataformas digitales, donde se ha compartido como un episodio de interés para la comunidad cristiana y usuarios que siguen la actualidad del país.

De acuerdo con el mismo mensaje difundido, el pastor habría sido requerido para presentarse con su pasaporte y su teléfono móvil. En el texto se afirma que estos elementos fueron solicitados por las autoridades durante el procedimiento, lo cual ha generado preguntas entre seguidores de la iglesia sobre las razones específicas del contacto. La publicación también señala que se trataba de una gestión breve, descrita como una “entrevista” de aproximadamente 20 minutos, con la promesa de retorno al servicio religioso programado ese mismo día.

Uno de los elementos más comentados del reporte es una actualización posterior que indica que el pastor ya habría regresado al templo ubicado en la Avenida 26. La información compartida en redes menciona que el retorno ocurrió cerca de las 11:56 a. m., hora local de Cuba. Este detalle ha sido utilizado por usuarios para dar seguimiento al caso, aunque hasta el momento no se han presentado comunicados oficiales adicionales que amplíen o confirmen los motivos del encuentro.

En el mismo texto viralizado también se incluyen expresiones de carácter religioso y solicitudes de oración, donde se lee: “¡Pedido urgente de oración! Acaban de venir a buscar al Ptor. Jatniel Pérez agentes de la Seguridad del Estado…”. Este tipo de mensajes ha generado reacciones diversas entre internautas, algunos interpretándolo como un llamado de apoyo espiritual, mientras otros piden cautela hasta contar con información verificada por fuentes oficiales o institucionales. El tema abre el debate sobre la circulación de información sensible en redes sociales.

Hasta el momento, el caso permanece principalmente en el ámbito digital, sin confirmación pública adicional de autoridades o medios estatales que detalle las circunstancias exactas del contacto mencionado. Situaciones similares en el contexto cubano suelen generar múltiples versiones en redes, lo que lleva a que los usuarios se pregunten qué ocurrió realmente, cuál fue el motivo del procedimiento y si existen protocolos específicos cuando se trata de líderes religiosos. El episodio deja abiertas interrogantes sobre transparencia, comunicación institucional y manejo de información en tiempo real.