Lionel Messi aún no es copropietario formal del Inter Miami, pero la franquicia estadounidense proyecta incorporarlo al accionariado cuando ponga fin a su carrera como futbolista. Xavier Asensi, presidente de Negocios del club, explicó que las normas de la MLS impiden que un jugador activo posea acciones de su propia institución. Por esa razón, el eventual ingreso de Messi como inversor está planteado para la etapa posterior a su retiro y no para el presente. La precisión es clave ante versiones que lo presentan ya como dueño: hoy mantiene su condición de jugador del equipo de Florida.
Asensi confirmó que la intención del club es prolongar el vínculo con su principal figura más allá de las canchas. “La idea es que, cuando deje de jugar, tenga en Inter una opción de invertir su tiempo”, afirmó el ejecutivo al explicar el proyecto institucional. También fue directo sobre el límite actual: “Legalmente, ahora no puede ser propietario del club (con acciones), porque los estatutos de la MLS no dejan esta opción”. El directivo añadió que, una vez que Messi deje de ser jugador activo, “será parte del accionariado del Inter”, aunque no detalló el porcentaje, el costo de la inversión ni las funciones que tendría.
El plan forma parte de una estrategia de largo plazo para preparar al club para la vida después de Messi, sin ignorar que el argentino sigue siendo una pieza decisiva dentro del campo. Asensi reconoció que el Inter Miami debe pensar en el “postLeo”, pero aclaró que el futbolista decidirá libremente el momento de su despedida. “Mientras que juegue lo que él quiera”, señaló, al sostener que Messi “se ha ganado el derecho a dejarlo cuando quiera”. Su contrato como jugador se extiende hasta finales de 2028, por lo que no existe una fecha oficial de retiro anunciada.
La posibilidad de convertirse en accionista minoritario coincide con lo que el propio Messi ha expresado sobre su futuro en el fútbol. En una entrevista, aseguró que no se imagina como entrenador y que, aunque le interesa la función de mánager, preferiría ser propietario. “Me gustaría poder tener mi propio club, poder hacerlo crecer, arrancar desde abajo”, dijo el capitán argentino al explicar su interés por crear oportunidades para jóvenes y desarrollar una institución importante. Esa visión ya tiene un antecedente: Messi comparte con Luis Suárez la propiedad del Deportivo LSM, un club de cuarta división de Uruguay.
El escenario que plantea Inter Miami no significa que Messi adquirirá el control total de la franquicia, sino que podría obtener una participación minoritaria tras su salida como jugador. Tampoco se conoce cuándo se formalizaría la inversión, qué valor tendría ni qué poder de decisión le correspondería dentro de la estructura de propietarios. Mientras tanto, el club busca consolidarse en Miami con un nuevo estadio y objetivos deportivos de alto nivel, mientras Messi continúa como figura central de su proyecto. ¿Será esta futura sociedad el inicio de una nueva etapa empresarial para el argentino dentro del fútbol estadounidense?
