“¿Lesión o fuga? El caso del cubano que salió de la delegación en Dominicana y encendió las alarmas.”

El deportista cubano Moisés David Torres Puig, integrante de la selección nacional de hockey sobre césped, abandonó la delegación de la Isla durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe en República Dominicana, según reportó Dporto Sports News. La versión difundida por ese medio señala que el joven, natural de Las Tunas y segundo portero del equipo, habría usado una supuesta lesión para apartarse del grupo sin levantar sospechas. El caso se suma a una larga lista de salidas de atletas cubanos en competencias fuera del país, un fenómeno que vuelve a golpear al deporte de la Isla. ¿Fue una improvisación para escapar del control o una decisión ya pensada con antelación?

Según la información publicada, Torres estaba “muy nervioso por si lo descubrían” y simuló haber recibido un golpe con una pelota durante un entrenamiento para pedir hielo y aparentar una dolencia. Después, explicó en un audio atribuido a él que salió con la excusa de botar el hielo en un recipiente, donde se encontró con la persona que lo ayudaría a irse. “Intercambiamos ropa y salimos caminando hasta que llegó el Uber”, habría relatado el atleta en ese mismo mensaje difundido por la fuente citada. El relato muestra una salida preparada con cierto nivel de detalle y con momentos de tensión por el riesgo de ser reconocido. ¿Qué empuja a un joven deportista a organizar una fuga así, justo en medio de una competencia internacional?

La salida de Torres se habría producido mientras la delegación estaba en un estadio y bajo vigilancia, aprovechando un momento de movimiento del grupo. Dporto Sports News aseguró que el jugador es el primer integrante de esa delegación en abandonar al equipo durante estos Juegos. El hecho ocurre pocos días después de que varios miembros del equipo cubano de canotaje decidieran separarse de su delegación durante una estancia en Canadá, lo que refuerza la percepción de una crisis más amplia. En ese caso, nueve de los 12 canoístas cubanos que viajaron a Montreal no regresaron a la Isla, una fuga que dejó muy debilitada la disciplina de cara a Santo Domingo 2026. ¿Se trata de episodios aislados o de un patrón ya normalizado en el deporte cubano?

Los antecedentes ayudan a entender por qué este caso genera tanto ruido dentro y fuera de Cuba. Durante 2024 y 2025 ya se registraron numerosas deserciones de atletas cubanos en competencias internacionales, desde balonmano y futsal hasta canotaje y otros deportes. Algunos de esos casos estuvieron motivados por la búsqueda de mejores oportunidades deportivas, económicas y personales fuera de la Isla, según distintas coberturas especializadas. En paralelo, la prensa deportiva ha descrito un éxodo sostenido que afecta la preparación de selecciones nacionales y obliga a rearmar equipos con poco tiempo. ¿Cómo impacta este desgaste en el futuro competitivo de Cuba si las fugas siguen ocurriendo en cada viaje?

Por ahora, no hay un pronunciamiento oficial del INDER ni de la federación correspondiente sobre el caso de Torres. La información disponible procede de reportes periodísticos y de un audio atribuido al atleta, por lo que todavía conviene tratarla como una versión en desarrollo. Aun así, el episodio ya deja una imagen clara: la combinación de tensión, vigilancia y escapatoria calculada volvió a poner el foco sobre el deporte cubano. Y también sobre una pregunta incómoda: ¿qué tiene que pasar para que un atleta decida abandonar todo en medio de una delegación internacional?