Rosalía quedó en el centro de la polémica en redes sociales después de compartir en sus historias y luego en su perfil de TikTok un video de Mia Khalifa celebrado por muchos como un gesto contra Argentina tras la final del Mundial 2026. El material mostraba a la ex actriz de cine para adultos bailando en Nueva York al ritmo de “La perla”, una canción de la artista española, y estaba acompañado por un mensaje que fue leído por miles de usuarios como una provocación hacia la selección albiceleste. En pocas horas, la publicación generó una ola de críticas, especialmente entre seguidores argentinos de la cantante, que acusaron a la artista de respaldar una burla deportiva. La conversación se amplificó en X, Instagram, TikTok y medios de entretenimiento de distintos países.

La reacción de Rosalía llegó poco después, cuando eliminó el video de Khalifa y publicó una disculpa en sus historias de Instagram. En su mensaje, explicó que compartió el clip porque estaba sonando “La perla” y aseguró que no leyó el texto que lo acompañaba, un detalle que cambió por completo la interpretación del gesto. La artista escribió que la situación fue “mala mía” y añadió un “perdón” dirigido a quienes se sintieron ofendidos. Más tarde, reforzó su intención de desmarcarse del conflicto con otro mensaje en el que afirmó que solo tiene amor por Argentina.

El origen de la controversia estuvo en la combinación entre el video de Mia Khalifa y la canción “La perla”, incluida en el proyecto reciente de Rosalía. La frase del video, que varios tomaron como un juego de palabras con la derrota argentina, fue interpretada como una indirecta en un contexto ya cargado por la final futbolística. Según las coberturas publicadas hasta este 23 de julio de 2026, el episodio se volvió aún más sensible porque tocó una rivalidad deportiva y nacional muy activa en redes. En algunos casos, el enfado pasó del comentario digital a acciones simbólicas como la amenaza de devolver entradas de la gira que la cantante tiene programada en Buenos Aires.

Las reacciones no se quedaron solo en el plano de las publicaciones, sino que alcanzaron también el ecosistema alrededor de la artista. Medios de España y América Latina reportaron que el video original y el de respuesta fueron replicados en múltiples plataformas, lo que mantuvo el tema en tendencia durante más de un día. Entre los comentarios más repetidos se pidió más cuidado con el contenido que las figuras públicas comparten, sobre todo cuando ese material puede leerse como un mensaje político, nacional o deportivo. La polémica también volvió a mostrar cómo una publicación breve puede transformarse en un conflicto de alcance internacional en cuestión de minutos.
En medio del ruido, la versión de Rosalía quedó centrada en una idea simple: no quiso atacar a Argentina y compartió el contenido por impulso, no por intención. Aun así, la discusión siguió abierta porque muchos usuarios consideraron que el reposteo, aunque accidental, tuvo el efecto de amplificar un mensaje humillante para los hinchas argentinos. Hasta ahora, la cobertura periodística coincide en que el episodio no derivó en una ruptura mayor, pero sí dejó un desgaste reputacional momentáneo para la cantante. También dejó en evidencia la presión que enfrentan las celebridades cuando sus redes se convierten en un espacio donde cada gesto se interpreta con lupa.
