Daniela

La actriz estadounidense Zendaya, quien interpreta a la diosa Atenea en la reciente adaptación de Christopher Nolan, ha sido blanco de una creciente polémica por haber utilizado en la alfombra roja de Londres un par de aretes de oro con una antigüedad de aproximadamente 3.000 años. Estos pendientes, que forman parte del legendario Tesoro de Ziwiye descubierto en el noroeste de Irán en la década de 1940, han desatado un intenso debate entre arqueólogos y defensores del patrimonio cultural, quienes han denunciado el uso de una reliquia saqueada como un mero accesorio de moda.

La controversia comenzó cuando la firma de joyería Barron London, que prestó los aretes a la actriz para el evento, confirmó que las piezas incorporan discos de oro auténticos del primer milenio antes de Cristo. La historiadora del arte Sussan Babaie calificó la situación como «chocante», argumentando que estos objetos «no fueron creados para ser exhibidos como accesorios» y que su uso de esta manera constituye «una apropiación y simplificación de las contribuciones culturales de Irán a la humanidad». La arqueóloga Annelise Baer añadió que el principal problema ético radica en que los aretes están relacionados con antigüedades saqueadas, señalando que su aparición en un estreno internacional ha atraído la atención pública sobre este asunto.

El Tesoro de Ziwiye, descubierto en 1947 cerca de la ciudad de Saqqez sin la presencia de arqueólogos, fue víctima de un saqueo masivo que dispersó sus piezas por el mercado de antigüedades. Objetos de este tesoro se conservan actualmente en instituciones como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Louvre y el Museo Británico, aunque la falta de documentación adecuada impidió reconstruir el contexto original del hallazgo. El joyero londinense Glenn Spiro montó los discos en una estructura de oro amarillo de 18 quilates con diamantes como parte de su colección «Materials of the Old World», antes de que Barron London adquiriera la pieza y la prestara a Zendaya sin fines comerciales, según explicaron.

Mientras la película «La Odisea» continúa su exitoso recorrido en taquilla, la polémica ha puesto en el centro del debate cuestiones éticas sobre la procedencia de las antigüedades y la conveniencia de utilizar reliquias auténticas como joyería contemporánea. La firma Barron London defendió el préstamo argumentando que el sistema de montaje no daña los objetos originales y que su uso genera «conversaciones importantes» sobre el patrimonio cultural, aunque reconocieron el complejo historial de expolio del tesoro. Hasta el momento, ni Zendaya ni su estilista, Law Roach, se han pronunciado sobre la controversia, mientras la actriz sigue siendo el centro de atención por un look que, en lugar de evocar a la diosa griega, ha reavivado viejas heridas sobre el patrimonio saqueado de Irán.