“¿Humo con tarifa incluida? Trump amenaza a Canadá con más aranceles por la crisis del aire en Estados Unidos.”

Donald Trump advirtió que está analizando subir los aranceles a Canadá como respuesta al humo de los incendios forestales que cubre buena parte de Estados Unidos. El presidente vinculó la crisis de calidad del aire en 18 estados y el Distrito de Columbia con la gestión de los bosques canadienses y sostuvo que ese impacto económico “debe sumarse necesariamente a los aranceles que Canadá paga actualmente”. “Se trata de una negligencia deliberada que se está convirtiendo en un fenómeno anual y que cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares”, escribió en Truth Social. ¿Puede un fenómeno climático y ambiental traducirse en una nueva batalla comercial entre dos socios históricos?

En su mensaje, Trump acusó directamente a Canadá de no mantener “adecuadamente sus bosques y la maleza que contienen” y afirmó que las autoridades canadienses “se han negado a llevar a cabo tareas básicas de gestión forestal y de retiro de residuos”. Según el mandatario, esa supuesta falta de manejo se da “a sabiendas de que dicha negativa conduciría precisamente a este resultado”, en referencia a las columnas de humo que cruzan la frontera. La advertencia llega en un contexto en que el humo de más de 800 incendios activos ha deteriorado la calidad del aire desde los Grandes Lagos hasta Nueva Inglaterra, de acuerdo con servicios meteorológicos y de monitoreo ambiental. ¿Hasta qué punto la gestión forestal de un país puede responsabilizarse de todos los efectos de una temporada de incendios agravada por el clima?

Trump también anunció que llamaría al primer ministro canadiense Mark Carney para exigirle explicaciones sobre una situación que calificó de “totalmente inaceptable”. La relación entre ambos gobiernos ya arrastraba fricciones desde que, a comienzos de 2025, Washington impuso aranceles a importaciones canadienses clave y Ottawa respondió con contramedidas. La oficina de Carney no respondió de inmediato, pero el jueves el jefe de gobierno atribuyó el agravamiento de las temperaturas extremas al cambio climático y sugirió que Estados Unidos podría “hacer más para combatirlo”. Mientras Trump habla de negligencia y aranceles, Canadá subraya el papel del calentamiento global en la intensificación de los incendios. ¿Se puede separar verdad científicamente comprobada de disputa política en medio de una crisis ambiental?

Los datos oficiales muestran la magnitud del problema al norte de la frontera. El Centro Interinstitucional Canadiense de Incendios Forestales (CIFFC) informó que hay 897 focos activos en todo el país, de los cuales 207 están fuera de control. Ontario concentra la situación más grave, con más de 80 incendios fuera de control, según el gobierno provincial encabezado por Doug Ford. La provincia solicitó ayuda federal y recibe refuerzos de bomberos y más de 80 aviones cisterna y helicópteros, además de aeronaves preparadas para evacuar comunidades remotas, muchas de ellas indígenas. Hasta el momento no se han registrado víctimas, pero sí evacuaciones y daños ambientales significativos. ¿Es justo atribuir esta crisis únicamente a decisiones de gestión interna cuando también intervienen sequías, olas de calor y otros factores climáticos?

En Estados Unidos, el impacto del humo se ve en las cifras de contaminación y en las recomendaciones de salud pública. Desde principios de año, Canadá ha visto arder cerca de 2,8 millones de hectáreas, y la fuerza de las llamas de los últimos días se tradujo en alertas de calidad del aire en 18 estados y el Distrito de Columbia. Detroit, Chicago y Washington han llegado a figurar entre las ciudades más contaminadas del mundo, según IQAir, mientras servicios meteorológicos advierten que las condiciones podrían mantenerse varios días. Las autoridades recomiendan limitar actividades al aire libre y proteger especialmente a personas con asma, enfermedades cardíacas y otros problemas respiratorios. ¿Responder con aranceles al origen del humo ayudará a mejorar el aire o añadirá una nueva capa de tensión económica?