La reconocida actriz y activista Angelina Jolie visitó recientemente la cooperativa Imboni en Gikomero, Ruanda, una granja administrada colectivamente por mujeres sobrevivientes del genocidio contra los tutsis de 1994. Jolie compartió su experiencia en sus redes sociales, destacando cómo estas mujeres han transformado sus vidas en cinco años, pasando de ser trabajadoras a propietarias de la tierra que han quintuplicado sus ingresos y han enviado a más de 90 de sus hijos de vuelta a la escuela .

La actriz describió su visita como profundamente inspiradora y agradeció a las mujeres por el tiempo compartido en un encuentro que calificó como un «fuerte recordatorio de que el liderazgo local es siempre el mejor camino a seguir» . Muchas de estas agricultoras son sobrevivientes del genocidio que mató a cerca de un millón de personas y dejó a innumerables mujeres para reconstruir sus vidas solas, forzándolas durante años a cultivar tierras pantanosas alquiladas por menos de un dólar al día, con cosechas que a menudo eran destruidas por lluvias torrenciales .

La iniciativa ha sido posible gracias al trabajo de la organización Legacy of War Foundation, fundada por Giles Duley, que ha estado colaborando con estas mujeres durante los últimos cinco años, comprando tierras fértiles y devolviéndoselas a los sobrevivientes de conflictos para que se conviertan en agricultoras rentables y resilientes al clima . En tan solo cinco años, las mujeres de la cooperativa Imboni han logrado una transformación notable: quintuplicaron sus ingresos, se convirtieron en propietarias de la tierra y aseguraron la educación de más de 90 niños, demostrando el poder del empoderamiento económico cuando se apoya a las comunidades locales.

La visita de Jolie no solo visibiliza el increíble progreso de estas mujeres, sino que también resalta el impacto de la ayuda internacional cuando se enfoca en soluciones sostenibles impulsadas por las propias comunidades. Legacy of War Foundation ha trabajado no solo en Ruanda, sino también en Ucrania y Líbano, recaudando más de 2.5 millones de dólares para proyectos humanitarios desde 2017 . La experiencia de Jolie en Ruanda demuestra que cuando las mujeres sobrevivientes de conflictos reciben las herramientas y el apoyo adecuado, no solo reconstruyen sus vidas, sino que transforman comunidades enteras, convirtiéndose en agentes de cambio y esperanza para las futuras generaciones.