El primer adelanto de Digger ha dejado una de las imágenes más inesperadas de Tom Cruise en décadas. El actor, conocido por interpretar héroes de acción en franquicias como Mission: Impossible y Top Gun, aparece completamente transformado para dar vida a Digger Rockwell, un poderoso magnate petrolero cuya empresa provoca un desastre ambiental de escala mundial. La película, dirigida por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, llegará a los cines el 1 de octubre bajo el sello de Warner Bros. y marcará la primera colaboración entre ambos después de más de veinte años de interés mutuo por trabajar juntos. El avance también deja claro que no se trata de una historia convencional, sino de una comedia negra que mezcla sátira política, crisis climática y tensión internacional, planteando interrogantes sobre el poder económico, la responsabilidad empresarial y las consecuencias de las decisiones humanas frente al medio ambiente.
Cruise sorprendió al público con una caracterización que lo hace prácticamente irreconocible. El actor luce con sobrepeso, cabello blanco muy escaso y un marcado acento sureño para interpretar al hombre descrito dentro de la historia como «el más poderoso del mundo». Durante la presentación del tráiler en los estudios de Warner Bros. en Los Ángeles, el protagonista explicó que la construcción del personaje fue un proceso complejo. «Nunca había tenido algo que pudiera desafiarme de esta manera, y Alejandro tampoco», afirmó ante los asistentes. También explicó que cada personaje exige encontrar su propia identidad física y emocional: «Siempre me pregunto: ‘¿Cómo comunico esto?’. La fisicalidad, el maquillaje, eso es algo que uno descubre», comentó, recordando otros papeles muy diferentes que ha interpretado a lo largo de su carrera, como Les Grossman en Una guerra de película, Lestat en Entrevista con el vampiro o Vincent en Collateral. Más adelante reveló otra frase que resume la magnitud del reto interpretativo: «Me tomó 40 años convertirme en este personaje», haciendo referencia a toda la experiencia acumulada durante su trayectoria cinematográfica.

La trama coloca a Rockwell en el centro de una crisis internacional después de que las operaciones de su empresa desencadenen el deshielo acelerado de un glaciar en Groenlandia, una situación que amenaza con generar un conflicto nuclear. En el avance, John Goodman interpreta al presidente de Estados Unidos, un mandatario enfermo que exige soluciones inmediatas al empresario. «Digger nos metió en este lío y Digger nos va a sacar», sentencia el personaje presidencial al conocer que revertir la situación podría costar hasta 18 billones de dólares. Aunque la película utiliza el humor negro como herramienta narrativa, también pone sobre la mesa debates muy actuales relacionados con el cambio climático, la influencia de las grandes corporaciones y la toma de decisiones en escenarios de crisis global. ¿Hasta qué punto una ficción puede servir para reflexionar sobre problemas reales? ¿Puede una sátira abrir conversaciones sobre asuntos que afectan al planeta sin perder su capacidad de entretener? Esas son algunas de las preguntas que el primer adelanto parece plantear al espectador.
Para Alejandro González Iñárritu, Digger representa un proyecto especialmente personal. El director explicó mediante un video, ya que continuaba trabajando en la mezcla de sonido en el Reino Unido, que necesitó una década para encontrar la forma adecuada de contar esta historia. «Me tomó diez años hacer esta película porque no buscaba una historia. Buscaba la manera correcta de contarla», aseguró. Sobre la elección de Tom Cruise fue igualmente contundente: «Preguntar por qué elegí a Tom para interpretar a Digger es como preguntarle a alguien por qué bebe agua cuando tiene sed. Porque es lo que necesitas». El largometraje también supone el regreso de Iñárritu al cine en inglés desde The Revenant (El renacido, 2015) y reúne nuevamente a colaboradores de prestigio como los guionistas Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Sabina Berman, además del reconocido director de fotografía Emmanuel Lubezki, quien trabajó utilizando el formato VistaVision, una tecnología de 35 milímetros que ofrece una resolución muy superior y que prácticamente había desaparecido del cine comercial desde la década de 1960.
La producción cuenta además con un reparto integrado por Riz Ahmed, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Sophie Wilde, Emma D’Arcy y John Goodman, reforzando la apuesta de Warner Bros. por una de sus películas más ambiciosas del año. El proyecto también marca el regreso de Tom Cruise al estudio desde Al filo del mañana (2014), después del acuerdo de desarrollo y producción firmado en 2024. Diversos medios especializados destacan que el actor llevaba años buscando trabajar con Iñárritu, incluso desde que vio Amores perros antes de su estreno en el Festival de Cannes en el año 2000. Ahora, esa colaboración finalmente se concreta con una historia que combina humor ácido, espectáculo y reflexión social. El primer tráiler ya ha despertado un intenso debate entre los seguidores del actor y del director mexicano. ¿Será Digger una de las películas más arriesgadas de la carrera de Tom Cruise? ¿Podrá esta combinación de sátira, drama y crítica ambiental conectar con el público masivo sin perder la esencia cinematográfica de Iñárritu?
