El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX encabezado por Bad Bunny logró nueve nominaciones a los Premios Primetime Emmy 2026, una cifra sin precedentes para este tipo de presentación. Con ese resultado, el show supera el récord que mantenía el espectáculo de Lady Gaga desde 2017, cuando obtuvo seis candidaturas. La noticia confirma que la actuación del puertorriqueño no solo fue uno de los momentos más comentados de la NFL, sino también una propuesta televisiva que la industria decidió reconocer al más alto nivel.

El show también destacó por su lista de invitados, que incluyó a Pedro Pascal, Cardi B, Lady Gaga y Ricky Martin en distintos momentos de la puesta en escena. Además, se proyectó el mensaje “The only thing more powerful than hate is love”, y al final Bad Bunny lanzó un balón de fútbol americano con la frase “Together, We Are America”, antes de decir: “Mi patria, Puerto Rico, seguimos aquí”. Ese cierre dejó claro que la presentación quiso ir más allá del entretenimiento y conectar con identidad, orgullo y pertenencia. ¿Fue un show de medio tiempo o una pieza cultural con mensaje político y emocional? La discusión sigue abierta.
La candidatura en los Emmy también sitúa al espectáculo en una línea de continuidad con otros medio tiempos del Super Bowl que ya habían sido reconocidos por la Academia de Televisión. Antes fueron nominadas las actuaciones de Jennifer Lopez y Shakira, The Weeknd, el show colectivo de hip hop de 2022, Rihanna, Usher y Kendrick Lamar, y el único ganador hasta ahora fue el espectáculo de Dr. Dre, Snoop Dogg, Mary J. Blige, Eminem, Kendrick Lamar y 50 Cent en 2022. Con eso, el show de Bad Bunny se convierte en el séptimo medio tiempo consecutivo del Super Bowl en competir en la categoría de Especial de variedades sobresaliente (en vivo). La pregunta que surge es si estamos ante una fórmula ya consolidada o ante una escalada de ambición que cambia el valor de estos shows en la televisión global.
La ceremonia de los Primetime Emmy 2026 se celebrará el 14 de septiembre en el Peacock Theater de Los Ángeles y será transmitida por NBC y Peacock. Allí se sabrá si el show de Bad Bunny convierte su récord de nominaciones en una victoria histórica o si su impacto queda solo como un nuevo punto de referencia para futuros espectáculos del Super Bowl. Por ahora, el dato es claro: lo que ocurrió en febrero no fue una presentación más, sino un evento que combinó música, identidad y narrativa visual al punto de marcar un precedente. Y eso explica por qué su camino hacia los Emmy ha generado tanta conversación dentro y fuera del mundo del entretenimiento.
