Los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026, un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5, han reavivado el debate sobre el origen de estos fenómenos. Mientras la ciencia apunta a causas naturales, la crisis energética que ha paralizado las refinerías plantea una pregunta inquietante: ¿pudo la actividad petrolera haber influido en esta tragedia?

🧭 El origen de los sismos: un doblete tectónico
Los expertos coinciden en que la causa principal de los terremotos es el movimiento de las placas tectónicas. Venezuela se encuentra en el límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, que se deslizan entre sí a un ritmo de unos 2 centímetros por año, acumulando una tensión que se libera periódicamente en forma de sismos .

El 24 de junio, esta tensión se manifestó en un fenómeno conocido como «doblete sísmico»: un primer terremoto de magnitud 7,2 que ocurrió a las 18:04 hora local, seguido apenas 39 segundos después por otro de magnitud 7,5 . Según los científicos, el primer sismo desencadenó el segundo al propagar la ruptura a lo largo del sistema de fallas Boconó-San Sebastián-El Pilar . «Es muy probable que el sismo de magnitud 7,2 haya desencadenado el de magnitud 7,5», explicó William Barnhart del Servicio Geológico de Estados Unidos .

¿Puede la extracción de petróleo causar terremotos?
La literatura científica documenta casos en los que la extracción de fluidos del subsuelo ha inducido sismicidad, como los 100 temblores registrados en Surrey, Inglaterra, entre 2018 y 2019, que coincidieron con actividades de bombeo . La remoción de petróleo o agua altera la presión de los poros en las capas rocosas, lo que puede desestabilizar fallas geológicas preexistentes .

Sin embargo, en el caso de Venezuela, no hay evidencia científica que vincule los terremotos de junio con la extracción de crudo. Los especialistas señalan que las profundidades de las perforaciones y los epicentros difieren considerablemente, y la comunidad científica ha identificado la causa en el movimiento de las placas tectónicas . «Entendemos que estamos ante un doblete sísmico: dos terremotos que ocurrieron muy cerca tanto en el tiempo como en el espacio», afirmó Barnhart, descartando una causa inducida por la actividad humana.

🏚️ Infraestructura frágil y riesgo sísmico
El sistema de fallas involucrado en los terremotos, similar al de la falla de San Andrés en California, había estado acumulando tensión durante décadas . La región ya había experimentado un doblete de menor magnitud en 2025 (6,2 y 6,3), y grandes terremotos en 1812, 1900 y 1967 .

La poca profundidad de los sismos (el segundo a solo 10 kilómetros), sumada a una infraestructura con décadas de falta de inversión, agravó la tragedia. Funvisis calcula que cerca del 80% de los venezolanos vive en zonas de alto riesgo sísmico . La lección es clara: la geología es implacable, pero la prevención y una infraestructura robusta pueden marcar la diferencia.