En Monterrey, la detención de cuatro presuntos integrantes de la banda conocida como “Los Peruanos” abrió una conversación incómoda sobre seguridad, turismo y crimen oportunista en medio del Mundial 2026. De acuerdo con reportes de medios locales y nacionales, el grupo habría aprovechado la llegada masiva de visitantes a Nuevo León para cometer robos en hoteles y restaurantes, principalmente contra personas que acudieron a la ciudad por los partidos. ¿Cómo operaban, por qué tardaron en ser ubicados y qué tan expuestos quedaron los turistas en una semana de tanta actividad internacional?
Según El Horizonte, el grupo llegó a Nuevo León el 19 de junio y fue detectado días después, cuando la Policía de Monterrey empezó a seguir una serie de reportes que coincidían en el mismo patrón: víctimas distraídas en recepciones de hotel o durante comidas en restaurantes, mientras desaparecían bolsos, mochilas y objetos de valor. La misma fuente señala que la banda habría actuado en tres hoteles de Monterrey, uno en San Pedro Garza García y un restaurante de cabrito en el centro de la ciudad, lo que sugiere una ruta clara de movilidad y vigilancia previa.
El Universal detalló que los detenidos fueron identificados como Lourdes Natalia N., de 50 años; Jorge Humberto R., de 68; Richard Alcides U., de 57; y José Juan H., de 77 años, y aclaró que dos de ellos son de origen peruano mientras que los otros dos son mexicanos. En ese sentido, el apodo “Los Peruanos” fue construido por la prensa a partir del origen de parte de sus integrantes, no como una denominación oficial de las autoridades. ¿Es solo una etiqueta mediática o un reflejo de cómo se narra este tipo de casos cuando hay extranjeros involucrados?
Las investigaciones, según El Universal y Vanguardia, comenzaron gracias a una alerta surgida en un chat de administradores de hoteles, donde se compartían reportes de robos y movimientos sospechosos. A partir de esa información, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Monterrey coordinó el seguimiento con el sector hotelero, rastreó dos vehículos rentados con placas de Guanajuato y ubicó el inmueble donde ocultaban lo robado. En la detención también se aseguraron dinero en efectivo, teléfonos, computadoras portátiles y 17 bolsas con hierba verde con características de marihuana, además de otros artículos presuntamente sustraídos a las víctimas.
El caso tuvo especial atención porque las víctimas identificadas, de acuerdo con El Horizonte, incluían turistas de Japón y Corea del Sur, visitantes que llegaron a Nuevo León por la Copa Mundial de la FIFA 2026. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Monterrey, Eduardo Sánchez Quiroz, afirmó que las pertenencias recuperadas ya fueron devueltas a los afectados, mientras los cuatro detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público para continuar el proceso penal. Más allá del robo en sí, la historia deja una pregunta de fondo: ¿qué tanto puede afectar a una sede mundialista un delito que ocurre justo en los espacios donde el visitante debería sentirse más protegido?
