El periodismo cubano se encuentra de luto tras conocerse el fallecimiento de Lázaro Chiang Macate, reconocido locutor de la emblemática emisora Radio Reloj, una de las estaciones informativas más antiguas y constantes de Cuba. Su voz formó parte del día a día de millones de oyentes que crecieron escuchando noticias al minuto, marcadas por el estilo único de esta cadena nacional.
Radio Reloj es conocida por su formato inconfundible: información continua, exacta al segundo, sin interrupciones prolongadas. En ese contexto, la labor de sus locutores ha sido clave para mantener el ritmo informativo que caracteriza a la emisora. Chiang Macate destacó dentro de ese equipo por su tono serio, claridad y presencia constante en la programación, convirtiéndose en una figura reconocible para varias generaciones.
Aunque no se han difundido amplios detalles biográficos oficiales en medios internacionales, en el ámbito radial cubano su nombre se asocia a una etapa donde la radio seguía siendo el principal medio de información inmediata en la isla 📡. Su trabajo representa una época en la que la locución no solo informaba, sino que también acompañaba la vida cotidiana de los oyentes en medio de cambios sociales y tecnológicos.
Compañeros de profesión y oyentes han comenzado a expresar mensajes de respeto y despedida en redes sociales y espacios informativos, destacando la importancia de su trayectoria. En este tipo de casos, surge una pregunta recurrente dentro del público: ¿qué tan decisiva es la voz de un locutor en la memoria colectiva de un país?
Su fallecimiento abre nuevamente el debate sobre el legado de la radio tradicional frente a los nuevos formatos digitales. Radio Reloj, con su estilo único, sigue siendo un símbolo de la información inmediata en Cuba, y figuras como Lázaro Chiang Macate forman parte de esa identidad sonora que aún perdura en la memoria de muchos oyentes.
