El Gobierno de México evalúa reactivar el suministro de petróleo a Cuba mediante empresas privadas, según confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum en declaraciones ofrecidas durante su conferencia matutina. La mandataria aclaró que no se trataría de una operación directa de Petróleos Mexicanos (Pemex), sino de un esquema comercial a través de compañías con permisos para exportar hidrocarburos hacia la isla.
“Estamos trabajando en ello”, afirmó Sheinbaum, al explicar que el objetivo es retomar los envíos bajo un modelo de mercado y no como ayuda humanitaria. La presidenta subrayó que el proceso lleva meses en evaluación y que se espera que pueda concretarse en el corto plazo, siempre dentro del marco legal vigente y mediante actores privados interesados en el negocio energético.
El contexto de esta posible reactivación coincide con recientes reformas aprobadas por la Asamblea Nacional de Cuba, impulsadas por el gobierno de Miguel Díaz-Canel. Estas medidas abren la puerta a una mayor participación del sector privado, tanto nacional como extranjero, en áreas estratégicas como la importación y comercialización de combustibles, lo que facilitaría acuerdos comerciales de este tipo.
La situación energética de Cuba ha estado marcada por la inestabilidad en el suministro tras la interrupción de sus principales fuentes externas. Según reportes difundidos a inicios de 2026, México asumió temporalmente el rol de proveedor, pero suspendió los envíos semanas después en medio de presiones internacionales, incluyendo advertencias del gobierno de Estados Unidos sobre posibles sanciones a países que mantuvieran ese tipo de comercio con la isla.
Hasta el 28 de junio de 2026, medios internacionales como Reuters, BBC Mundo, El País y Bloomberg han señalado que este nuevo enfoque comercial podría representar una vía alternativa para sortear tensiones políticas, aunque persisten dudas sobre su viabilidad frente al escenario geopolítico. Analistas coinciden en que la evolución de este proceso será clave para el abastecimiento energético de Cuba y para las relaciones económicas en la región.
mediante empresas privadas y no a través de Pemex, según confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum. La medida surge en un contexto de cambios en la política energética cubana y presiones internacionales sobre el suministro de hidrocarburos a la isla. De concretarse, marcaría un nuevo enfoque comercial en la relación energética entre ambos países.
